II ENCUENTRO
FUNDACIÓN CHAMINADE – INSTITUTO CULTURAL MARIANISTA
Santiago de Chile, 04 al 06 de mayo de 2009

 

En la Comunidad Virgen de Guadalupe en la casa del Noviciado Latinoamericano de la Compañía de María en Santiago de Chile, se realizó el segundo encuentro de los Consejos Superiores del Instituto Cultural Marianista y la Fundación Chaminade. Ambas entidades fueron creadas por la Compañía de María – Marianistas y son las que gestionan y animan las obras educativas de Argentina y Chile respectivamente. El Instituto Cultural Marianista tiene sus oficinas en Buenos Aires y está en funcionamiento con su nueva estructura desde el año 2007, la Fundación Chaminade tiene sus dependencias en Santiago y su constitución data del año 1995.

Los Objetivos del encuentro fueron los siguientes:

1. Profundizar el carácter de marianista de nuestra acción educativa.
2. Precisar las áreas de atención prioritaria para estos años.
3. Encontrar formas concretas de apoyo mutuo, de intercambio y de ampliación de las funciones y tareas del ICM y la FCH.
4. Compartir la vida y aprender unos de otros.

En esta ocasión participaron por el ICM: P. Andrés Tocalini sm, Marta Mollier, Gustavo Sanmarti, Gustavo Magdalena, Luisa de Leonardis y Alberto Conforti y por la FCH: Hno. José Pascual sm, Hno. Jesús Gómez sm, P. Alvaro Lapetra sm, P. José María Arnaiz sm, Jorge Figueroa, Inés Morales, Rodrigo Urrutia, Ricardo Cáceres y Alicia Navarrete.

Las actividades de trabajo y reflexión estuvieron estructuradas en torno a los siguientes temas:

1. El aporte de las fundaciones a la calidad de la educación.
2. ¿Cómo generar personas comprometidas, militantes, que sostengan las obras marianista en el tiempo?
3. Formación docente.
4. El paradigma de la educación por competencias.

El ICM y la FCH tienen una enorme responsabilidad en cuanto al poder que se les ha confiado para apoyar la gestión de los centros educativos. Hay temas claves que se deben abordar con detención y que se refieren a la visión, la misión y la estrategia de las Fundaciones, la Comunicación, los Recursos Humanos, Poder y Sabiduría, Centralidad y Autonomía, y la Resolución de Conflictos. El rol de acompañar, orientar y mediar el trabajo de los equipos directivos de las obras educativas es clave para la consecución de los objetivos de la educación marianista.

Es necesario continuar firmes en el asentamiento del carisma marianista en los laicos que trabajan en los colegios de la congregación, especialmente en los profesores. Cultivar los rasgos que identifican a la pedagogía marianista como por ejemplo: el espíritu de familia, la tolerancia, la apertura, el respeto, la valoración de la persona por encima de todo, la sencillez, el espíritu de servicio, la búsqueda de la excelencia en el ser, en el saber y en el saber hacer, la fe y la oración. El carisma está, no se puede tocar ni retocar, hay que vivirlo; y en los colegios hay que disponer los medios y las condiciones para hacerlo vida. Debemos ser proactivos y propiciar instancias para generar encuentros de transmisión y vivencia del carisma con los profesores, los padres de familia, los alumnos, ex – alumnos y la comunidad toda. El espíritu de familia es una propuesta de modelo de sociedad en la que se establece una relación horizontal de una cierta igualdad, y que estamos convencidos contribuye a conformar una sociedad más justa y fraterna. Debemos cuidar a las personas que dan testimonio y animan la vida de nuestras comunidades educativas: laicos comprometidos, convencidos y convincentes.

La Formación Docente es un área que requiere especial atención pues los colegios marianistas estamos llamados a ser un referente educativo en la región y podemos ser foco y modelo pedagógico. Por ello es importante propiciar la renovación del perfil de los educadores marianistas y desarrollar en ellos capacidades como el pensamiento sistémico, habilidad comunicativa, saber trabajar en equipo, actuar con autonomía, liderar con valores, flexibilidad para el cambio, capacidad de evaluación y autocrítica y el saber resolver conflictos. Las reuniones de nuestros docentes deben ser un espacio de verdadero trabajo profesional donde la reflexión en torno a temáticas como las prácticas pedagógicas, los modelos educativos, los nuevos paradigmas en educación, el currículo, el aprendizaje y la enseñanza sean temas centrales y permanentes de discusión. Los consejos de profesores, además, deben ser encuentros en que se aproveche el espacio de comunicación y formación en torno al sentido y a la misión de educar y en los que se valide la importancia del trabajo en equipo y el aprendizaje entre pares.

El paradigma de la educación por competencias nos abre una posibilidad enorme que no podemos desaprovechar. Debemos reflexionar y definir cuál es la concepción de competencias que queremos adoptar y que cruza el proyecto educativo marianista. Sin duda que esta definición, así como las competencias específicas que queremos desarrollar en nuestros colegios deben surgir de la Visión y la Misión de la FCH y del ICM y debe responder al tipo de persona que queremos formar en un colegio marianista. Es indisoluble y debe ser paralelo el desarrollo de competencias humanas y cristianas, por lo que se trata de definir y especificar las competencias intelectuales, motrices, sociales, sicológicas y valóricas que deseamos lograr en nuestros niños y jóvenes. El desafío es enorme pues nadie puede dar lo que no tiene (enseñar lo que no sabe) y por ello exige profesionales competentes en lo pedagógico y en la gestión.

El desafío está planteado y la tarea que nos toca ahora es ver cómo lo llevamos a la práctica.

Los otros temas que se plantearon al final del encuentro y que se formularon como de especial interés dicen relación con la crisis económica. Se compartieron impresiones respecto del impacto de la crisis, especialmente en el empleo de nuestras familias, que pueden afectar el pago de las colegiaturas y eventualmente la disponibilidad de recursos para el normal funcionamiento de los colegios. Tanto en Chile como en Argentina no hay aún signos claros de estos impactos por lo que se recomienda estar atentos. De todos modos la situación económica y financiera de nuestras obras educativas está consolidada por lo que podemos mirar el futuro con tranquilidad y esperanza.

En Chile y Argentina el año que recién pasó estuvo marcado por cambios y mejoras en la animación y gestión del ICM y FCH. Fue un año de integración de personas y formación de equipos de trabajo que llevaron a cabo las tareas propuestas en los proyectos e iniciativas de mejoramiento. El foco de atención estuvo puesto en fortalecer la pastoral y la identidad marianista.

Los integrantes de ambos consejos y las comunidades educativas en general valoran la posibilidad de intercambiar experiencias a través de la presencia de visitas o pasantías en las diferentes obras. Es importante que se realicen con un objetivo claro y que se gestionen a través de los equipos directivos del ICM y FCH. Es posible que estos intercambios sirvan para reconocer y fidelizar a aquellas personas que hacen aportes significativos en el medio que trabajan. Se acuerda la creación de un documento que contenga algunos criterios para ordenar y sistematizar estas iniciativas.

Finalmente se entregaron antecedentes sobre el curso Características de la Educación Marianista (CEM) preparado por un equipo internacional y el trabajo de investigación sobre Cultura Marianista. Se informó el estado de avance de estas dos iniciativas formativas que van en la línea de ofrecer posibilidades de capacitación en los temas de identidad marianista.